Cuando Dios nuestro Señor creó al hombre y la mujer, fué el comienzo de la raza humana, y desde entonces pasaron varias generaciones, hasta el nacimiento de JESUS, que siento el hijo de Dios, nació de una mujer vírgen, su hijo vino al mundo a morir por nosotros y reconciliarnos con nuestro Padre Celestial.
El nacimieto de un nuevo ser, nos trae mucha alegría, disfrutamos de ese niño cuando es bebé y lo vemos crecer día a día, le enseñamos a hablar, caminar, comer y nos gozamos con sus travesuras, van pasando los años y cuando menos pensamos ya es todo un hombre, que fué enseñado, inculcado sus principios morales, que hoy en día desgraciadamente ya no se lo tiene en cuenta, y es triste ver a tantos jóvenes descarriados en el camino de la droga, el alcohol, el cigarrillo, y tantas cosas malas; se darán cuenta esos chicos que están caminando en un camino torcido, y cuando llega el cumpleaño sabrán hacer un balance de sus vidas, lo que fué, lo que hicieron y sin duda sus padres pensaran que el día que nació, ese hijo pusieron sus esperanzas en él, al contrario recibieron dolor y vergüenza, con el deseo que ese ser tan querido, se redima por el camino de la paz, que solo lo encontrará volviendo por la buena senda y sus ojos puestos en Dios, que lo está esperando con los brazos abiertos, y devolverle a los padres un poco de alegría ahora que ya son entrados en años.

Magda muy buena tu reflexión ¡ojalá los jóvenes pensaran en esta realidad de la vida ...que Dios los ayude !pero los mayores tenemos nuestra cuota de responsabilidad porque en sus momento oportuno no tuvimos la firmeza necesaria para poner límites o para enseñar con el ejemplo .Ramona
ResponderEliminarSra.Tejerina estoy en un 70% de acuerdo con Ud.y en un 100% con el comentario de Ramona. Carlos F.Cruz
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